Las “razas humanas” siguen siendo una idea muy extendida, pero científicamente débil. Las diferencias físicas como el color de piel, ojos o pelo existen, pero no dividen a la humanidad en bloques claros. Este vídeo de Pero Eso es Otra Historia explica de forma amena por qué somos distintos por fuera… y prácticamente iguales por dentro.











Debe estar conectado para enviar un comentario.