AL LORO CON EL PLASTIQUITO

Otro ilustrativo vídeo de MetaBallStudios de un par de minutillos, en esta ocasión relacionado con la producción de plástico, desde lo que produce un individuo en un día hasta la producción global.

Sería interesante conocer, aunque es muy difícil poner fronteras a la “cultura”, qué formas de organización social requieren de una mayor producción de plástico para satisfacer sus modos de vida. Digo que es muy difícil porque una gran parte de lo que se produce en los “países taller” no se consume en los mismos. De ahí a que aislaría los elementos concretos de la cultura dentro de las formas de organización social diferentes, si es que siguen siendo diferenciables, para obtener un resultado en toneladas como lo hacen en el vídeo.

Por ejemplo, hace poco vi otro vídeo de un físico explicando multitud de aspectos de nuestra vida cotidiana que producen contaminación, algunas evidentes y otras no tanto. Como tener mascota o viajar por cuestiones de ocio, dos prácticas tan sociales como culturales más características de unos grupos que de otros. Claro que, desde este punto de vista, si nos paramos a pensar, podemos ver por todos los lados prácticas culturales que contaminan y requieren en este caso de la producción de plástico, y que se encuentran más presentes en unos lugares que en otros. Véase la proliferación de los gimnasios por el panorama español, en el que casi se acercan al número de panaderías, una en cada barrio.

Para que una persona se muscule o practique la halterofilia por ejemplo, requiere de un consumo de calorías que sería el equivalente a 3 bosquimanos del desierto del Kalahari. La necesidad de energía extra precisa de una gran ingesta de alimentos, que a su vez incide en la producción de los mismos. Por así decirlo, aunque es un poco la cuenta de la lechera, si todas las personas europeas se dedicasen al culto al cuerpo, supondría la multiplicación de la producción de alimentos para satisfacer esas necesidades contabilizándolo mediante las calorías y, en definitiva los aminoácidos que necesita un cuerpo humano para conservar la vida.

En el caso de los bosquimanos, según Marshall Sahlins en “la economía de la edad de piedra” necesitan (en la época donde hizo el estudio) unas 1500 calorías para mantener su cuerpo vivo.

¿Es la musculación del cuerpo una forma de contaminación emergente?

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